Mi hijo no sabe lo que quiere ser de mayor. ¿Cómo ayudarle a encontrar su vocación?

 
Mi hijo no sabe lo que quiere ser de mayor. ¿Cómo ayudarle a encontrar su vocación?
¡Qué rápido se hacen mayores los niños! Parece que fue ayer cuando nos despertaban de madrugada desde la cuna y, mírelos ahora, a punto de finalizar la Secundaria y decidir qué quieren ser en la vida. Bueno, eso si lo tienen claro, porque muchos están con dudas, y no saben qué carrera elegir a esas alturas. Y es que no es una decisión fácil: ellos son conscientes que de lo que elijan va a depender en gran medida su futuro y el miedo a equivocarse les hace navegar en un mar de incertidumbres. 
Como ya conocen en el Colegio trabajamos mucho en esta dirección desde el Servicio de Orientación, de forma continuada y con actividades específicas que se in inician en 4º de ESO con una serie de intervenciones grupales para informar sobre el Bachillerato, el acceso a la Universidad y otros aspectos en relación a esto, e invitar a los alumnos a la reflexión. Sesiones que culminan con la cumplimentación del “Cuestionario Explora para la Orientación vocacional y profesional”, a partir de todo lo cual, y con la implicación directa del Coordinador y de los Tutores, se proporciona una recomendación o Consejo Orientador a cada alumno
Las actividades de Orientación Vocacional continúan en Bachillerato con las Jornadas de Orientación Universitaria (este curso ya se ha celebrado su X edición), en las que representantes de Universidades nacionales y extranjeras acuden a nuestro Colegio para asesorar e informar a los alumnos sobre su oferta educativa. Asimismo están también otras actividades con diferentes Universidades, como son los talleres de ‘reducción del estrés ante la toma de decisiones’ o visitas a alguna de ellas. 
¿Qué pueden hacer los padres en esta dirección? ¿Cómo ayudar a los niños desde pequeños a que puedan elegir la mejor opción? A continuación, les ofrecemos algunas pautas:

1.Potencie sus aptitudes. Analice con él qué actividades y asignaturas se le dan mejor. Por ejemplo, si siempre ha llevado las matemáticas en la cuerda floja, ya saben que una carrera de análisis de datos, quizás no sea la más adecuada para él. 
2.Equilibrio entre lo que mejor se le da y lo que le gusta. Aunque normalmente en lo que somos buenos es lo que más nos gusta, y viceversa, a veces no se da esta coincidencia. Para ayudarlo a tener las cosas más claras pregúntele qué es lo que más le gusta hacer, cuál es la asignatura con la que disfruta más, aunque no sea en la que mejores notas saca… Puede que su hijo sea un crack en una materia, que sin embargo no le motive especialmente. Ayude a elegir una profesión en la que tenga aptitudes pero donde también pueda sentirse realizado. 
3.¿Cómo es él? Tener en cuenta su personalidad también puede servir de ayuda a la hora de encontrar su vocación. ¿Es tímido? Entonces quizás un trabajo de cara al público no sea idóneo para él, en cambio, si le encanta conocer a gente y es quien siempre toma la voz cantante cuando hay que hacer algo, quizás una profesión en la que tenga que relacionarse continuamente con otras personas se le dé bien. 
4.Sugerir, ya es influir. No es lo mismo preguntarle “¿qué te gustaría estudiar? o ¿a qué te quieres dedicar cuando seas mayor?” a decirle “¿Te gustaría ser médico para curar a todos los enfermos?” Ya que con esa pregunta, de manera consciente u inconsciente, está influyendo en la decisión de su hijo. No olvide que su función es ayudarlo a que él mismo sea capaz de encontrar cuál es su vocación. 
5.Es la carrera de su hijo, no la suya. Algunos padres tienden a cometer el error de incitar a sus hijos a que hagan la carrera que ellos, por diferentes motivos, no tuvieron la oportunidad de realizar. “Yo quería haber estudiado una ingeniería, pero por diferentes motivo no pude. En cambio tú puedes...”. Recuerde que su hijo está decidiendo SU futuro profesional, no el SUYO. Así que debe ser él quien libremente elija su destino. 
6.Confíe en sus posibilidades. Anímelo a estudiar la carrera que desee, por más difícil que parezca y nunca le diga que él “no sirve para eso”. Al contrario, demuéstrele que usted, más que nadie, está convencido de que él va a ser capaz de realizarla. 
7.Cuánta más información mejor. Aunque su Colegio ya se ocupa de ello, compruebe que su hijo conoce bien todas las carreras que existen, en qué consisten, en qué universidades puede estudiarlas, cuáles son sus salidas laborales... En la mayoría de los casos, la desorientación de los jóvenes a la hora de elegir una carrera se debe a su gran desconocimiento del mundo laboral. 
8.La experiencia de los demás. Anímelo a que conozca la experiencia de amigos, colegas o conocidos que trabajan en ese campo profesional que le interesa. Nadie mejor que ellos para contarles cómo es esa profesión. Además ellos podrán ayudarle a resolver muchas de sus dudas. 
9.Respete su elección. Nuestra misión es apoyarlos en la decisión que tomen. Si se trata de una carretera que no tiene demasiada salida en el mercado profesional debemos advertírselo, pero nunca exigirles que cambien su decisión. 
10.La felicidad llega por los caminos más inesperados. Eso sí, debemos advertirle que el derecho a elegir (y a equivocarse) también implica la responsabilidad de asumir las consecuencias de los errores, y que desear algo con todas las fuerzas no significa alcanzarlo necesariamente. Hay que trabajar con ellos para que comprendan que la felicidad viene a veces por los caminos más inesperados, y que hay que estar preparados para las opciones B y C, cuando las opciones A no son posibles. Recurriendo a la cita cinematográfica, la vida es una caja de bombones. A lo mejor el que nos toca no es el que queríamos. Y a veces el que nos toca sin quererlo es el que acaba gustándonos más. 

Próxima cita

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